NACIMIENTO DEL POETA
I
Abro y cierro mis mandíbulas
dejo escapar, agrestes humos,
cálida energía vital, nazco.
II
Partícula agónica de la matanza,
Otro del Otro que fui, escribo.
III
No tengo que dejar,
que mi pensamiento sea desviado.
Porque mi pensamiento es,
el pensamiento desviado.
IV
A los pobres nos pasa,
todo en nuestro cuerpo.
Morirnos jóvenes o,
nos endurecemos.
Nos vamos haciendo de granito,
vamos uniendo unos contra otros,
nuestros sentimientos y,
sin embargo, sabemos:
Un hombre a cierta edad
no necesita estar unido a nadie
para pretender cambiar el mundo.
No necesita estar unido a nadie,
para decir:
Yo soy la humanidad.
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